Madrid, 2 feb (Agencia EFE).- La Federación de Planificación Familiar Estatal ha asegurado hoy que las leyes restrictivas no consiguen reducir el número de abortos, y ha advertido de que aumentar las dificultades para que las mujeres accedan al aborto conlleva un aumento de las desigualdades y de las intervenciones clandestinas.
Esta organización ha hecho público un comunicado en el que fija su posición ante las modificaciones anunciadas por el Gobierno referidas a la ley que regula la interrupción voluntaria del embarazo.
Mantiene la Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE) que los países europeos con leyes de plazos y con un mayor acceso a la anticoncepción y a la educación sexual son los que presentan una menor incidencia de los abortos.
“Si queremos reducir el número de abortos hay que asegurar que la educación sexual se incorpora en los currículos académicos y se imparte en la escuela primaria y secundaria”, ha señalado Isabel Serrano, presidenta de la FPFE, y se ha mostrado convencida de que poner barreras a métodos anticonceptivos “como la píldora del día después, no solucionan el problema, lo incrementan”.
La experiencia ha demostrado que quien necesita abortar lo hace, según Isabel Serrano, que ha agregado que una ley restrictiva lo que hará será aumentar las desigualdades “y alentar las mafias de abortos clandestinos”.
Según esta Federación, volver a penalizar el aborto, tal y como establece la ley de 1985, sería crear inseguridad jurídica para cualquier mujer o profesional que, acogiéndose a alguno de los supuestos despenalizados, pasara por una interrupción que pudiera ser posteriormente cuestionada y por la que podría ser encausados.
El Gobierno, en caso de modificar la ley y de volver a convertir en ilegal la interrupción del embarazo, se pondrá en una tesitura: la de volver a ser permisivo generando inseguridad jurídica o la meter a miles de mujeres en la cárcel, según esta federación.



















